María Elena hojea orgullosa un pequeño álbum de fotos
que mandó a buscar de su buró. Enfermeros, laboratoristas, peluqueros, obreros,
técnicos emergen de las instantáneas. Sus rostros aniñados y la frescura de la
impresión nos confirman que el tiempo no ha pasado. Una mirada a las mesas no
da cabida a las dudas, los mismos niños permanecen sentados allí.
Ellos son estudiantes de octavo grado, pero un tanto
peculiares. Han tenido la suerte de formar parte de un experimento, no uno
cualquiera, sino el que definirá la escuela del futuro. Desde el curso escolar
2017-2018, los adolescentes que iniciaron el séptimo grado en la Escuela
Secundaria Básica Urbana Cándido González, de la Playa, se insertaron en el Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, que
responde a la idea de lograr un proceso de enseñanza aprendizaje contextualizado y más
participativo.
ACERCÁNDOSE
A LA PERFECCIÓN
Según explica Aurora Veiga González, jefa de octavo
grado, “comprende cambios que se introducen en los programas de estudio para
mejorar la formación general integral del estudiante, pues combina la docencia
con actividades en la comunidad que les ayuda a prepararse”.
Por ello, se reestructuran los programas para
introducir novedades. “Todos los meses hacemos análisis de los programas, de
los libros de texto, y los profesores dan indicaciones de lo que se debe mejorar
o incorporar. Hoy se aprecia que la calidad de las notas es superior en las
asignaturas evaluadas, pues tienen más tiempo para hacer actividades
complementarias, y el trabajo con los alumnos es más individualizado”.
Otra de las buenas nuevas son los proyectos de grupo y
proyectos institucionales, a través de los primeros cada destacamento se
vincula con empresas, la familia y la comunidad. “Con la ayuda de los padres
hemos logrado un buen trabajo, nos trasladamos hacia distintas empresas. Allí
los niños constatan en la práctica como se desarrollan las profesiones, aunque
necesitamos más apoyo de las instituciones”, argumenta.
Confirma María Elena Ramos Oviedo, guía de grupo y profesora de Español-
Literatura de octavo grado, que otras alternativas que también ayudan a la
formación vocacional son los videos educativos que desarrollan los padres en
sus centros laborales para, en caso de no poder asistir, mostrarle a los niños
lo que hacen en su labor diaria.
Por su parte, María Eugenia Moreno Álvarez, máster
en Ciencias de la Educación y profesora de Educación Laboral, añade que “se reorganizaron las
unidades: las clases de Dibujo Técnico estaban dispersas en el curso, ahora
pueden hacer una carta tecnológica más específica. En el segundo semestre una
vez captado los conocimientos se trabaja con el programa Librecac aprendido muy
bien por los estudiantes porque desarrolla habilidades relacionadas con el
dibujo.

“Así el nuevo programa nos permite hacer colectivos
pedagógicos de grupo, dirigido por el profesor guía e integrado por todos los
maestros, en el cual cada docente puede plantear los problemas existentes. Ahora
el delegado del aula es quien desarrolla la reunión de padres, con apoyo de la
profesora guía. Nos reunimos y le decimos que temas tratar en la educación
familiar, entre ellos el hábito de fumar y cómo hablar con el hijo adolescente;
los alumnos tienen la posibilidad de evaluarse en asambleas de destacamento
trimestrales que les permite solucionar sus señalamientos en un periodo mayor”,
señala Veiga González.
MÁS QUE
IDEAS..
El perfeccionamiento brinda nuevas oportunidades y
desafíos tanto para maestros, como para los alumnos. El álbum de María Elena, deja
evidencia de ello.
Las expresiones de sus discípulos apoyan el
resultado gráfico. Amanda Laura Barrios es una de las más dispuestas: “Este
curso no recibimos la asignatura de Ciencias Naturales, sino Biología y
Geografía, lo que posibilita una mayor profundidad en el estudio de las
ciencias.
“También hemos tenido la posibilidad de visitar
centros laborales como el Hospital Materno y el Pediátrico, y conocer desde
allí las distintas profesiones, por lo que el aprendizaje resulta más divertido
y dinámico”, agrega.
“Durante la visita a la Bellotex, además de aprender
los procesos que se realizan allí, nos explicaron las opciones de estudio para
cuando termináramos el noveno grado, afines a esa profesión, entre ellas
Gestión de Capital Humano y Confecciones Textiles”, añade Brenda Lázara
González Díaz.
Mientras que Kevin Mena Navia prefiere hablar
sobre los proyectos de grupo. “Mediante Construyendo el futuro nos orientan
sobre la vida, hablan de las consecuencias del aborto en la adolescencia, las
enfermedades de transmisión sexual, la protección y cómo ser mejores padres”.
Además, desarrollan proyectos institucionales en
los que incorporan a toda la escuela, ejemplo de ellos son las actividades
institucionales realizadas en fechas que recuerdan a Fidel, la mujer dentro de
la revolución y el Día Mundial del Medio Ambiente.
Todos coinciden en que la nueva forma de enseñanza
les brinda las herramientas para una formación general integral más amplia y de
manera más dinámica.
María Elena resume las ventajas del nuevo programa: “Un
aspecto positivo es la actualización de los textos que se emplean para trabajar
la formación de valores y otros temas que se forzaban debido a la
desactualización de estos materiales. Hay mucho tiempo dedicado a la lectura, a
la comprensión. Han ganado en la comprensión oral, porque existen clases en las
que tienen que recitar y dramatizar.
“Han ganado en independencia y responsabilidad. Mi
grupo ha ganado en cohesión”, concluye.
Está tan solo en proyecto la escuela del futuro. Los
primeros pasos se perfeccionan en la Esbu Cándido González, donde 113 niños
revolucionan la enseñanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario