Ya lo advertía nuestro Comandante en Jefe
Fidel Castro en 1992 durante la celebración de la que trascendería como Cumbre
de la Tierra, efectuada
en Río de Janeiro: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la
rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el
hombre”.
No se
equivocaba el líder histórico al avizorar los peligros que sobre la humanidad
se cernían. Desde entonces, no se ha avanzado lo necesario en el orbe en pos de
aunar voluntades para salvar el entorno natural donde estamos obligados a
convivir.
