Cuando se habla de Francisco Póntigo
Argüelles, los apasionados por el ejercicio físico, lo califican como una
enciclopedia del culturismo. Durante años se dedicó a fortalecer y moldear sus
músculos, esfuerzo que mereció varios galardones en campeonatos nacionales y Grand
Prix.
Recuerda con nostalgia los
certámenes y exhibiciones que se realizaban y cuántas personas acudían para
aplaudir a los competidores. En esa época se derrochaba “sudor y voluntad” en
los gimnasios, expresa. Hoy, al analizar el aumento de los jóvenes afectados
por usar técnicas que facilitan el crecimiento de la masa muscular en poco
tiempo, así como la falta de entrenadores capacitados en muchos centros, siente
angustia.