Papá Felipe tiene muchos hijos.
Unos son pequeños aun, otros ya se han graduado en la universidad y le han dado
nietos. Se siente orgulloso y cuenta con ternura cómo los ha visto crecer: las
veces en que veló junto a ellos para bajarles la fiebre, la primera vez que
traen los novios a casa para que él les dé el “visto bueno”.
