
El olor a metal invade la nave, dentro el ruido se torna
fuerte. La rotura de varios asientos, el suelo raído, algunos cables colgando
entre los coches y la triste imagen de un intento de baño en penumbras, con una
fetidez extrema, conforman el desolador panorama del tren Matanzas-Los Arabos.
Maidolys Suárez Correa, residente en Los Arabos es una de
las fieles viajeras. Ella se traslada todos los días hasta la capital
provincial, pues labora aquí. Por eso conoce bien cuánto se sufre en el camino.
“No existe comodidad alguna, los asientos están deteriorados, a veces la
inestabilidad de la máquina se siente, aunque el maquinista se esfuerza, no es
lo mismo que si dispusiera de una en mejor estado”.
Luis Orestes Márquez López, pasajero por dos años, agrega que
“los coches nuevos los pasaron al Espirituano. Estas son casillas de carga
adaptadas para transportar personas”.
“Aquí se trasladan niños y gente que viene a turnos médicos
y no pueden permitirse acceder a vehículos más caros. El ruido dentro es insoportable
y me impide orientarme porque soy ciego”, explica Ramón Torres, presidente de
la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales, en Los Arabos.
A Juan Marrero Castaño no hay quien le haga un cuento entre
rieles. Desde 1982 labora en el sector y en la actualidad se desempeña como
maquinista. “Esto no tiene condiciones, viene a prestar servicios con
estabilidad a partir de mayo, luego de un tiempo sin circular. La locomotora
falla, es del año 83, se fabricó en Ucrania y hay que cuidarla. La quiero como
a mi mujer”.

DETRÁS DE LA PISTA MATANZAS-LOS ARABOS
En la provincia existen solo dos trenes locales en
funcionamiento destinados a la transportación de pasajeros: el Matanzas-Los
Arabos y el Cárdenas-Aguada de Pasajeros, ya que el de Agramonte carece de
locomotora y coches, y no transita desde mayo de 2017.
El primero, en la actualidad, presta servicio con una
locomotora de la rama azucarera y tres coches rumanos y el segundo con un
cochemotor y un tráiler.
“Ambos, fundamentalmente el de Los Arabos, se han
comportado de manera estable, pero su recaudación resulta más baja, debido a
la circulación en el horario de la tarde de ómnibus Transmetros entre Matanzas
y Colón. Los mismos son preferidos por la población, pues presentan un confort
superior”, añade Adolfo Amado Ford Jordán, jefe del Departamento Comercial de
la Empresa Ferroviaria.
Contra la tan anhelada comodidad conspiró, meses atrás, la
decisión de enviar cinco coches en mejores condiciones que prestaban servicio
en el tren de Los Arabos al de Sancti Spíritus. “Este último, de circulación
nacional, presentó problemas y estuvo paralizado alrededor de 15 días, la Unión
resolvió entregárselos y a cambio nos dieron coches rumanos de peor calidad”,
agrega Ford Jordán.

Otro tema bastante engorroso resulta los frecuentes mantenimientos
necesarios ante la antigüedad de las maquinarias, de ahí que, como ha sido el
caso del tren de Cárdenas, ocurran afectaciones. “Su cochemotor es ruso y
requiere de atención”, dice Ford Jordán.
Una de las inquietudes frecuentes de los viajeros por estos
días ha sido el desabastecimiento de la cafetería de la terminal de Matanzas,
única existente en el apartado sitio. Durante el recorrido nuestro equipo
comprobó que a las cinco de la tarde solo disponían de ron y cigarros.
Al respecto, precisa Marlén Leonard Pérez, dependienta, que
desde hace 15 días les llegan cien panes solamente, los cuales se agotan en la
mañana y luego no tienen más ofertas.
DESDE EL LITORAL:CÁRDENAS-AGUADA
En la parte norte de la provincia la situación se asemeja
bastante a esta. El tren Cárdenas-Aguada de Pasajeros también recorre un tramo
importante, pues enlaza varios municipios. Aunque los pasajeros no se quejan
del confort, enfrentan otras problemáticas.
Según Yusimí González Bravo, de Cárdenas, asidua viajera hacia
Aguada, en la actualidad, le resulta muy complejo transportarse. “Llega hasta
Amarillas nada más, porque después del ciclón hay problemas en la línea. Ahora
tengo que coger máquinas, antes me era más económico. Resulta muy cómodo, se
asemeja a una guagua. Muchos trabajadores que iban al campo se montaban”.
Para Argy Antonio Vázquez Carvajal, jefe de la Estación de
Ferrocarriles Cárdenas, las limitaciones son evidentes y causan disgustos entre
la población que demanda con frecuencia este tipo de vehículo.
“Como cubre un recorrido amplio que comprende Cárdenas,
Jovellanos, Perico, Colón, Calimete y Aguada es muy solicitado por las
personas. Desde las lluvias ocurridas en mayo, las cuales provocaron un deslave
en las líneas, existen problemas técnicos entre Amarillas y Aguada, por tanto,
imposibilita el tránsito. En este último sitio era muy abordado por lo que se
ha afectado el tráfico de viajeros”.
Aunque su itinerario de viaje comprende dos salidas por día,
durante 2018 ha resultado imposible su cumplimiento. Estadísticas aportadas por
el directivo arrojan que cada mes se transportan entre 200 y 300 personas,
según la cantidad de salidas que varían desde 10, en meses como mayo, hasta 21 en julio.
“Por lo general, se cancelan las salidas por dificultades
técnicas y la falta de organización. A veces carecemos de piezas de repuesto en
el momento en que se rompen, las cuales debían haberse buscado con
anticipación”, agrega.
TRANSPORTACIÓN NACIONAL
Varios paquetes se divisan. Aunque todavía es temprano, las
personas permanecen esperando. Abordan sus trenes en el horario nocturno, pero
prefieren llegar antes, pues en la noche resulta más difícil venir hasta aquí.
Por el territorio transitan cada cuatro días los trenes
nacionales La Habana-Santiago de Cuba (número 17), La Habana-Guantánamo (15),
La Habana-Bayamo (13) y La Habana-Sancti Spíritus (7).

Según cuenta Yaimara Tornés Hechavarría, quien ha viajado
muchas veces en el de Bayamo, todo es relativo. “Algunos coches tienen mejores
condiciones que otros, el baño no posee agua y, en ocasiones, se rompe en
Camagüey y tardamos más de un día en llegar al destino. En vacaciones y fin de
año, se complican las reservaciones. En una oportunidad me anoté en la lista de
espera el día 10 y solo el 28 pude subir a uno. Una vez salí de Bayamo un
jueves y llegué aquí el sábado”.
Confirma Ford Jordán que desde el 10 de diciembre han
existido irregularidades con las capacidades nacionales, condicionadas por la
afectación del plan de transportación desde La Habana, perjudicándose las
asignadas a Matanzas, debido al flujo de estudiantes y trabajadores hacia
Oriente.
“Aunque se han liberado los asientos, hasta el viernes
último existían 45 afectados en el de Santiago de Cuba, en el de Guantánamo 78
y en el de Bayamo alrededor de 20”, señala.
“La provincia no dispone de una estrategia para enfrentar
la situación durante los días finales de diciembre, que se complejiza a partir
del 20, la misma debe partir de la Unión de Ferrocarriles”, aclara.
PUNTO Y APARTE
Recientemente, los diputados a la Asamblea Nacional del
Poder Popular analizaron los resultados de la fiscalización y el control al
ferrocarril en lo referente al transporte de carga y de pasajeros.
Según publicó el diario Granma, Eduardo Hernández Becerra,
director general de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, dijo que “este tipo de
transportación tiene una tendencia al decrecimiento, motivada, entre otras
causas, por el progresivo deterioro de los equipos tractivos y de arrastre; ha
disminuido la formación de los trenes nacionales de 12 coches a ocho como
promedio, además de la disminución en la velocidad de circulación de 100 km/h a
50 km/h, lo cual afecta la calidad del servicio y aumenta los tiempos de viaje”.
“Parte del informe de los diputados también se refirió a la
baja disponibilidad de locomotoras, vagones de carga, coches motores y de
pasajeros, lo que se complejiza por la situación que presentan los talleres
ferroviarios, afectados por la falta de mecánicos, revisadores, técnicos e
ingenieros, mal estado de las grúas y escasez de recursos para las
reparaciones, lo que entorpece la sostenibilidad de los equipos y las nuevas
inversiones”, señala Granma.
Sin dudas, compleja es la situación a nivel de país respecto
a este tema, la cual también tiene su expresión en Matanzas. Cuba es una Isla
estrecha y larga, que algún día prometió ser una potencia en ese sentido, si
tenemos en cuenta que fue el primer país de América Latina en disponer del
ferrocarril, por ello, más que “poner parches”, mirar con luz larga debe ser
prioridad.
Para nadie es un secreto la situación económica que
atraviesa la industria, mas, en tiempos en que se buscan alternativas para
fortalecer la transportación de pasajeros, esta vía no debe quedarse rezagada.
Muchos añoran regresar a los tiempos en que viajar en tren, no era la última
carta, sino una opción confortable, rápida y segura. (Por Anet Martínez Suárez y Jessica Acevedo Alfonso. Fotos: Anet Martínez Suárez)
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