jueves, 27 de octubre de 2016

Chuchuá… ¡¿viene el tren?!



A Elder Escalante Gómez, le resultan bien largos los 100 kilómetros que separan a la cabecera provincial del municipio más oriental del territorio. Él, asiduo viajero del trayecto Matanzas-Los Arabos, confiesa apesadumbrado que si bien el tren constituye un medio económico para trasladarse, en ocasiones sus travesías suelen ser muy amargas.

“Muchas veces no tiene horario fijo para regresar, aun cuando se estipula que debe ser a las 4:40. A veces uno llama a la Terminal y no saben decirle con certeza si saldrá o no. Una vez llegamos al destino final a la una de la mañana. Eso sin contar que los asientos se encuentran en mal estado, en gran medida debido a las indisciplinas sociales”, explica.
La transportación ferroviaria deviene hoy una de las alternativas a las que acude la población matancera para trasladarse. Los bajos costos de los pasajes, unido a las largas distancias que recorren, hacen que las personas la asuman aun cuando dista mucho de ofrecer el confort y la rapidez de otros medios de transporte.
Así, los trenes, se convierten en la primera alternativa para quienes trabajan o estudian en la capital provincial, además de aquellos que por cuestiones médicas o de otra índole apuestan por ellos.
DESDE EL TALLER
En la actualidad, la Empresa concibe tres servicios de viajero en la provincia: Matanzas-Los Arabos, Matanzas-Agramonte y Cárdenas-Aguada, este último se desarrolla con coche motores. Sin embargo, desde hace dos meses permanece cancelado el Matanzas-Agramonte por falta de locomotora.
Explica José Miguel Guerra Ávila, jefe del Departamento Técnico que la situación se complejiza pues solo existen dos locomotoras, las cuales deben brindar las prestaciones de viajeros y cargas.
“Estamos preparando un coche motor, para suplir el servicio paralizado, ya que un tren con locomotora es mucho para la cantidad de pasajeros que abordan esa ruta. Los cochemotores admiten una capacidad de 80 pasajeros en un tráiler, satisfaciendo la demanda según las estadísticas.
“El tren de Los Arabos circula con tres coches, hemos arreglado dos, más uno que teníamos en buen estado. Disponemos de otro al que estamos mejorando el confort”, agrega.
Señala el directivo que si bien en la parte técnica no presentan grandes problemas, si los poseen en la comodidad. Contra esta situación conspiran las indisciplinas sociales, “pues se ha dado el caso de que ponemos asientos nuevos y al mes ya están rotos o dañan las ventanillas”, aclara.
Otra de las problemáticas radica en que aun cuando los coche motores son de nueva adquisición, fabricados en la Empresa Industrial Ferroviaria José Valdés Reyes, con tecnología rusa, han mostrado deficiencias técnicas, en los embragues y en el refrescamiento del motor, las cuales se han solucionado con innovaciones.
“Se atienden diariamente, pero su reparación planificada es cada tres o cuatro años, en dependencia del kilometraje recorrido. Ellos transitan aproximadamente 208km diarios y el mantenimiento se ejecuta a los 10 000.
“Estamos preparados como taller para enfrentar la transportación de los meses finales del año pues han entrado recursos para ello, tenemos asientos plásticos que sustituirán a los de vinil”.
RECORRIENDO LAS ESTACIONES
Para cualquier habitante del municipio de Pedro Betancourt dirigir una mirada hacia las estaciones de ferrocarriles es sinónimo de angustia. Los pobladores de Güira de Macurijes, Bolondrón, Navajas, así como el propio centro urbano betancoureño han sido testigos de la  destrucción.
Así, poco a poco dichos inmuebles pierden una de sus funciones esenciales: convertirse en sitios para resguardar la espera de los viajeros.
Iván Díaz Landa, operador de movimiento de la estación de Navajas, la cual tiene en su encargo la organización del movimiento de ferrocarriles en todo el territorio, relata que la ausencia de reparaciones ha contribuido a la agudización de los problemas.
“Hace ya dos años que se logró pintar el local con el esfuerzo de nuestros propios trabajadores. Existen filtraciones y la carpintería reclama un cambio. Aún así, brindamos servicio, informamos, y desde el reciente descarrilamiento del tren de pasajeros que cubría la ruta La Habana- Bayamo, las tareas se acrecientan pues los trenes nacionales al llegar a Jovellanos, se ven obligados a tomar el ramal Montalvo y proseguir el recorrido por la Línea Sur”.
Nelson Ponce de León, Jefe de Inversión y Mantenimiento constructivo de la UEB Ferrocarriles Matanzas explica que el presupuesto asignado para la reparación de las estaciones asciende a 280 000 pesos. Sin embargo, al cierre de septiembre solo se había ejecutado el 6 por ciento de esta cifra debido a limitaciones con las fuerzas constructoras e inconvenientes en las adquisiciones de materiales y otros elementos necesarios.
“Los inmuebles de Jovellanos y Colón se encuentran entre los más deteriorados. En sentido general se trata de edificios con más de 25 años de uso”.
Muchos resultan los obstáculos que en la actualidad afectan la transportación ferroviaria, la cual deviene fundamental para el traslado de pasajeros en la provincia. Por ello, debe resultar una preocupación constante el deterioro de este sistema, que todavía permanece carente de inversiones oportunas que beneficien a quienes necesitan de ese servicio. (Texto y fotos: Lianet Fundora Armas y Jessica Acevedo Alfonso


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada