viernes, 13 de marzo de 2015

Puente General Calixto García: un centenario que aguarda




Cuando niña, Alejandra disfrutaba cruzar el puente de Tirry como si de una aventura se tratase. Apretaba bien fuerte la mano de su mamá y miraba el movimiento de las aguas; se asemejaba a volar eso de poder observarlas desde arriba. Además, al terminar de recorrerlo, allí estaba Matanzas: la Vigía, el Sauto, el Palacio de Junco, el Cuartel de Bomberos; la ciudad que se presentaba mágica y enorme ante su corta estatura.

Alejandra ya creció. Hoy lo atraviesa a diario para llegar al trabajo y sabe que se nombra General Calixto García; mas, la empresa no la emociona tanto. Algunos amigos le dijeron: “Toma la acera de la izquierda, la otra está muy deteriorada”; no apreció la advertencia hasta que cierto día caminó por ese lado  y, al sentir que una de las rejillas se arqueaba bajo sus pies, una cosquilla en el estómago le hizo concientizar el peligro.
A muchos matanceros preocupa el estado de la armazón, que no solo posee valores funcionales –se ubica sobre el río San Juan y une la barriada de Pueblo Nuevo con el centro de la urbe– sino, además, constituye una parte esencial del patrimonio en el territorio.
BREVE HISTORIA
Según consta en los documentos del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, el 26 de noviembre de 1890 Don Pedro Celestino del Pandal, arquitecto municipal, presentó ante el Ayuntamiento un dictamen acerca del puente provisional de madera sobre el San Juan. Pandal refirió que se mantenía en condiciones de servicio, excepto el entablado del piso, desgastado por el tiempo de explotación.
En octubre de 1891 el cabildo ordinario acordó, por unanimidad, construir un nuevo paso. La ejecución de la obra se lanzó a concurso un año después, y la estructura metálica se le adjudicó a la Sociedad Anónima de Talleres y Fundiciones de Baurme y Marpent de  Bélgica.
Se escogió una tipología constructiva basada en armaduras metálicas independientes; el largo era de 73 metros y el ancho, 6,3. Comenta el Dr.C. Luis R. González Arestuche que la ejecución se inició en 1895, “este resulta el primero de acero proyectado por un cubano en Cuba, el ingeniero civil matancero Enrique Gadea”.
“En 1897 se presentaron dificultades en las labores de montaje y con los remaches; la impronta de Pandal remediándolas fue decisiva, eliminó la cubierta y le dio sus elegantes entradas para hacerlo digno de la ciudad”.
La inauguración tuvo lugar en 1899; luego de que lo cruzara Pedro Betancourt al frente de tropas del Ejército Libertador, se le llamó General Calixto García.
“Ha sido objeto de varias intervenciones, en los 80 se adoptó la desacertada alternativa de colocar asfalto sobre las planchas de metal, lo que ha contribuido al sobrecalentamiento y, por ende, al deterioro”, expone González Arestuche.
RETROSPECTIVA
En el último trimestre de 2013 especialistas de la Empresa de Proyectos de Obras de Arquitectura e Ingenierías de Matanzas (Empai) acometieron una revisión técnica del puente. Desde entonces se ultimaron los detalles para la elaboración de un proyecto de reparación capital cuya inversión debe ejecutar la Dirección de Servicios Comunales en la provincia, investigación que en la actualidad se encuentra a disposición de la citada entidad.    
A partir de ese momento varias han sido las alertas emitidas por Girón, entre ellas los materiales Revisan estado técnico del puente General Calixto García (28 de noviembre de 2013), Un guardián espera por su armadura (2 de enero de 2014) y ¿De codos en el puente? (25 de septiembre de 2014).  En todos se informaba sobre el peligro que representa para los peatones el deterioro de la centenaria construcción y el menoscabo al patrimonio local.
En aquella ocasión Roberto Luis Martínez Soto, inversionista de la Dirección Municipal de Servicios Comunales en Matanzas, anunció que en febrero de 2014 comenzarían las obras de mantenimiento parcial, las cuales comprenderían la reparación de las aceras peatonales.
Según declaró el pasado año a este semanario la arquitecta Laura Domínguez, proyectista de la Empai, se revisaron las cerchas o partes superiores, los segmentos inferiores y los elementos arriostre, así como las aceras metálicas, proceso en el que apreciaron la corrosión en la estructura, con mayores afectaciones en la parte ubicada hacia la bahía, debido a la influencia directa de los vientos y el salitre sobre la armazón.
Sostiene la especialista que hoy las aceras y barandas continúan en mal estado, lo que representa un riesgo potencial para los transeúntes. “El reforzamiento de elementos afectados en las secciones, la sustitución de otros que lo requieren y reparar la malla de piso, los soportes, y como etapa final suministrar un esquema de pintura para garantizar la protección”, resultan algunas de las acciones a desarrollar.
RAZONES DETRÁS DE LA ESPERA
Explica ahora Martínez Soto que en 2014 se concebía una reparación ligera, pero no aparecieron los recursos y asumieron no gastar el dinero en remedios parciales que no solucionaran el problema.
“Desde entonces planificamos una reparación capital para este año, con 800 mil pesos destinados a ella. Contactamos con la Empresa de Industria Mecánica (EIM) Jovellanos que facilitaría los materiales y asumiría el trabajo; firmamos una carta de intención. No obstante, cuando en enero nos dispusimos a formalizar el contrato, ellos se retractaron y dijeron que debían concentrarse en el transporte ferroviario.
“Buscamos otro ejecutor y el Micons aceptó, pero no tienen los elementos necesarios, dígase planchas, vigas, pintura, varillas de soldar, etc. que ahora buscamos dónde comprar; necesitamos un margen para hallar suministradores. Ya no podrá ser en 2015 la intervención completa. En el segundo semestre se arreglarán las barandas y las parrillas de las aceras, pues la EIM llegó a fabricarlas y las certificaron Patrimonio y el proyectista de la Empai”.
Agrega el inversionista que de la cantidad otorgada, 300 mil pesos se destinarán a esta tarea y el resto se pasó a la calle Narváez; “ya en la propuesta de plan del presupuesto para 2016 se encuentra incluida la obra general”. Manifiesta, asimismo, su total convencimiento de que urgen acciones para garantizar la seguridad de los peatones.
Si bien Servicios Comunales es la entidad encargada de gestionar la realización del trabajo, no puede olvidarse que este deviene asunto estratégico para toda la provincia; entonces, cabría analizar si, como prioridad incuestionable, no merece que todas las instituciones trabajen de conjunto. Mientras, el puente de Tirry aguarda. (Por Jessica Acevedo Alfonso y Yeilén Delgado Calvo)

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